Cien minutos de paranoica fantasía inexplicable a la vez que lógica. Una forma magnífica de plasmar los sueños mediante el día a día de la nueva vida de un joven llamado
Stéphane, que tiene una particular pelea constante con la vigilia y el sueño. Todos tenemos sueños casi cada día, los recordemos o no. Sueños que a ratos manejamos intencionalmente (o eso creemos) y a ratos perdemos el control de los mismos, tomando otras direcciones, convirtiéndose en malos sueños e incluso en pesadillas. Como bien explica el
prota en la película, los sueños mezclan reminiscencias de nuestro día, pensamientos sueltos sin conexión aparente, recuerdos de todo tipo (afectivos o no), nuestros deseos, miedos, pasiones, emociones, etc…
Me gusta la historia que se cuenta, confusa y extravagante, porque muestra que a veces nuestros sueños nos confunden. Otras veces, nos ayudan a conocernos y a comprender, mediante lo incomprensible, partes de nosotros mismos. Y otras, simplemente, es nuestra mente que viaja sin ton ni son.
En
fin, según mi humilde persona, una gran película fuera de lo convencional y no apta para todos los públicos, sobre todo para aquellos que no gustan de llevar al límite la imaginación. Un
film lleno de imágenes fabulosas e increíbles y diálogos tan absurdos como tiernos y hermosos, en algunos momentos. Y es que soy un romántico soñador...
Titulo:
La Ciencia del Sueño (La
Science Des
Rêves)
Director: Michel GondryIntérpretes: Gael García Bernal,
Charlotte Gainsbourg,
Alain Chabat,
Miou-
Miou,
Emma de
Caunes, Sacha
Bourdo,
Aurelia Petit,
Pierre VaneckAño: 2006
País: Francia
Sinopsis: Stéphane es un joven fantasioso hasta la médula, tímido, inmaduro, sensible y creativo. Acaba de volver a Francia
proveniente de México, donde vivía con su padre que ha muerto de cáncer. Atrapado en sus fantasías, que a veces le juegan malas pasadas, va
haciéndose con su nueva vida, en su nuevo y
frustrante trabajo, con sus nuevos y excéntricos compañeros, una madre con la que convive pero con la que apenas habla, una vecina que atrae su interés y problemas de inversión sueño-realidad que llegan al punto de no saber donde se encuentra en cada momento. Entonces aparece el amor, eso que trastorna al más trastornado y distorsiona la realidad de cualquiera. Y en distorsionar,
Stéphane ya es un experto. Que si el amor es "
fantástico" para cualquiera,
imaginen para alguien como él.